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En el 1978 cuando el Consejo Regional de Murcia era un miembro antepuesto a la autonomía se inició la gestión de los símbolos de esa provincia. Se puede decir que la bandera de Murcia tiene un aspecto característico que la hace posicionarse en los símbolos más destacado del territorio español. En este post se te dará más detalles acerca de su origen e historia.
La bandera que actualmente representa a Murcia surge en el proceso de la transición. Considerando que esta comunidad autónoma dejó bajo su mando, una sola región llamada Albacete. En cuanto a la otra provincia que formaba parte del antiguo reino pasó a formar parte de Castilla-La Mancha.
El primer presidente del Consejo Regional, Antonio Pérez Crespo estableció en el 1978 una delegación que se encargara de la futura bandera que representaría a Murcia. Estaba conformada por los historiadores José María Jover Zamora, Juan Torres Fontes, así como también los senadores Antonio López Pina y Ricardo de la Cierva y Hoces concluyendo en una decisión unánime en el 1979.
Posterior a realizarse diversas propuestas decidieron por la que en la actualidad es el estandarte representante de esta localidad. El color rojo muy peculiar y los castillos que allí están plasmados simbolizan la identidad de esta región. Resaltando que cada detalle de este emblema tiene una especificación argumentada como fuente de su historias valorada por los murcianos.
En el estatuto 4 de la autonomía de Murcia señala todo el significado de esta insignia, la cual quedó como definitiva luego que se realizó un debate por el color del fondo. Puesto que la bandera de la diputación anterior a esta, era de color azul, siendo en conmemoración al mar de su entorno, así como el color de la bandera del batallón provincial número 10 de Murcia quién batalló en la Guerra de Independencia en contra la Francia que estaba bajo el dominio del emperador Napoleón Bonaparte.
El significado encontrado en la bandera de Murcia tiene relación a los cuatros castillos que vienen siendo un cumplido fronterizo del reino antiguo de Murcia, además de las 7 coronas que simbolizan fidelidad del reino murciano hacia los reyes de Castilla y León.
Es un rectángulo que posee cuatro castillos amurallados en oro, dispuestos en la parte superior izquierda de par en par, en la parte inferior de la derecha 7 coronas reales que van colocadas en cuatro filas en una, tres y luego dos con un componente todo esto sobre un fondo rojo carmesí o Cartagena.
El color que predomina en la bandera de Murcia es el color rojo del fondo seguidos del amarillo de sus componentes.
Tanto el color amarillo de los castillos y el fondo rojo que se encuentran en la bandera de Murcia tienen como significado la identidad de la Región.
Esta bandera está compuesta por un fondo color rojo.
La bandera murciana es un rectángulo de color rojo el cual posee cuatro castillos de color amarillo en la parte superior de la izquierda, los cuales se encuentran distribuidos de dos en dos, en la parte inferior derecha, hay 7 coronas reales ordenadas en cuatro filas desglosadas en una, tres, dos y un componente.
Esta simbología que está incluida en la bandera de Murcia tiene un significado correspondiente a su pasado lleno de historia el cual constituye este estandarte.
De los elementos simbólicos extraídos de la bandera de Murcia tenemos que los cuatros castillos simbolizan la parte fronteriza del histórico reino antiguo de esta región resaltando que en el periodo medieval, el reino musulmán de Murcia delimitaba frontera con el reino nazarí de Granada por el lado oeste, con la Corona de Castilla por el norte, la Corona de Aragón por el este y el Norte de África por el sur mediante el Mar Mediterráneo.
En cuanto a las 7 coronas se otorgaron por diferentes reyes de España para el reino de Murcia entre los siglos XIII – XVIII estas vienen siendo un homenaje de fidelidad perseverante hacia la Corona. Las cuales 5 de ellas fueron concedidas por el rey Alfonso X «el sabio» quién era el rey de Castilla y León estas representaban los cinco reinos de la corona castellana.
Pedro I de Castilla y León le hizo distinción al reino de Murcia con una sexta Corona homenajeándola por la fidelidad a Castilla. Y Felipe V de España donó la corona número 7 además de una flor de lis que simboliza la casa de Borbón además de un lema que se traduce: «ensalzar y amar lo antiguo y lo nuevo»
Cuando la democracia llega a la provincia murciana inicia con una nueva bandera la cual le predeciría un mejor futuro y encaminado hacia la competencia. Enfatizando, los cambios que dejó la independencia tanto en España como su provincia de Murcia, y estas a su vez elevándose sin ayuda.
Considerando que era una comunidad que poseía una sola región y que estaba en busca de una nueva identidad consiguiendo adquirir su propio estandarte como única. Figurando los castillos y coronas, en honor a un suntuoso pasado en torno a un marco rojo de inmensas pasiones.
En cuanto al escudo de la provincia murciana se autorizó en el artículo 4° de Estatuto de Autonomía de la Provincia de Murcia el cual se oficializó en el 1982. En lo que se determinó de la siguiente manera:
Este diseño se usa por lo general en los organismos autónomos de la región murciana. Es preciso resaltar que existe un diseño más simple del mismo que lo utiliza el gobierno regional dentro de su institución corporativa.
Ahora bien, el diseño simple no concuerda al emblema oficial, de modo que ejecuta ciertos errores en las correcciones de la representación heráldica. Se puede decir, que el blasonado no detalla que los castillos sean abiertos al menos que las ventanas y las puertas tengan un color distinto, normalmente azur y el diseño debería tener aunque sea dos ventanas.
Por otro lado, tenemos que la simetría de los elementos estan errados, ya que define a los muebles heráldicos por lo que se anota en cantones y no en cuatro cuarteles, para ser más explícitos, el campo del escudo se subdivide en 9 segmentaciones iguales, aparte debe establecerse que son cosidos.
El blasonado puntualiza un perfil español del escudo, esto quiere decir que el escudo en la parte inferior tiene un cierre de forma semicircular y muestra una filiera de oro que no se define en la exposición del blasón.
En conclusión, el diseño de la corona real deja a un lado un elemento relevante: el bonete de gules que por lo general representa la heráldica española. Ahora bien, la Diputación Provincial de Murcia otorgó de manera oficial el uso del escudo el cual usaba anteriormente, desde su aprobación el 12 de julio de 1976. Luego se decreta la bandera azul cobalto de los blasones de Caravaca de la Cruz, Cieza, Cartagena, Lorca, Murcia, Yecla, y Mula, llevando consigo una corona cerrada, se mantuvo oficial hasta que se le probó otros símbolos del territorio como comunidad autónoma el 9 de agosto de 1982.
En el 1978 fue asignada una misión a unos historiadores de realizar un estudio de la que hoy sería la bandera de la provincia de Murcia. Dicha comisión estaba integrada por Juan Torres Fontes, Ricardo de la Cierva y Hoces, José María Jover Zamora y Antonio López Pina.
Cuya decisión se llegó a un acuerdo en el 1979 luego de hacerse diversas propuestas y es la que hoy representa esta región. Tanto los castillos como el color rojo que lo caracterizan vienen siendo los símbolos dignos representantes de esta región con su respectivo significado.
Por consiguiente. El estatuto de autonomía de Murcia describe claramente en su artículo 4 la representación de cada uno de esos símbolos. Quedando de esta manera: la bandera de la provincia murciana es rectangular y posee unos cuatro castillos fortificados en oro, a la izquierda superior se encuentran distribuidos de par en par a eso va sumado 7 coronas reales en la parte inferior de la derecha colocadas en 4 filas, en una, dos, tres y un componente todos estos colocados en un fondo rojo carmesí. Lo mismos símbolos de la bandera estarán distribuidos en el escudo, así como la corona real.
En consecuencia los 4 castillos que aparecen allí vienen siendo en honor al ámbito fronterizo del antiguo reino de Murcia, aparte de las 7 coronas que vienen siendo la representación de la fidelidad del gobierno murciano hacia los reyes Castilla y León, el origen de los que terminaría siendo el territorio español. En definitiva esta bandera fue la elegida una vez que se debatió en cuando al color. Ya que la antigua bandera de la Diputación era de color azul rindiéndole tributos al mar de su entorno, sin embargo, también tiene relación con el batallón provincial número 10 de Murcia en la Guerra de la Independencia contra la Francia dominada por el emperador Napoleón Bonaparte.